Thursday, October 9, 2014 8:08 PM

Un Arco Iris Después de la Tormenta…

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Al final de cada tormenta, siempre hay un arco iris. Y para Nereida Belloso Ocha, su arco iris colorido es nada menos que el regalo de poder abrazar a sus bellas y saludables pequeñitas Daleyza y Dalary.

Extactamente a mitad de su embarazo, Nereida estaba ocupada con los preparativos para la llegada de sus bebés. En su mente, todo andaba bien. Ella se sentía perfectamente bien. Sin embargo, durante su cita mensual con su medico ella se enteró de que estaba tristemente equivocada.

Después de su chequeo, el doctor le avisó que una de las pequeñas estaba en riesgo serio de nacer prematuramente. Ella debería permanecer embarazada por lo menos cuatro semanas más, de lo contrario las dos niñas seguramente no sobrevivirían. Inmediatamente, su médico la transfirió a la sala de partos en el hospital Community Regional Medical Center.

“Tenía mucho miedo. Tenía miedo de perder a mis bebés. Siempre había escuchado cosas feas que suceden en los hospitales,” explicó Nereida.

Cuatro semanas después, bajo el cuidado de un especialista, las dos pequeñitas de Nereida nacieron vía cesaría. Cada bebé peso aproximadamente libra y media. Justo después de nacer, sus hijas fueron trasladadas a la unidad neonatal nivel 3 de cuidados intensivos, un area del hospital altamente especializada en cuidar de los bebés más pequeños y más graves.

Poco después y en buena salud, a Nereida se le dio de alta del hospital.

Este tiempo fue muy difícil para Nereida. La jóven madre no solo tenía a dos recién nacidas en condición bastante seria en la sala de cuidados intensivos neonatales, también tenía a su pequeño Dylan de 4 años que necesitaba su atención en casa. Cada mañana  ella se encargaba de llevar a su hijo al cuidado infantil y después se dirijía al hospital a visitar a sus bebés. Luego de un día largo al lado de las recien nacidas, ella se dirijía a casa con Dylan y su esposo.

“Lo más difícil de todo fue dejar a mis niñas solas en el hospital. Tenía miedo. Yo no sabía cómo me las iban a tratar. Pero día con día, al verlas crecer y verlas más saludables con los cuidados de los doctores y las enfermeras, me sentía con más confianza en irme a mi casa,” dijo Nereida.

Luego de cuatro meses seguidos de cuidado concentrado, hora tras hora, por parte de proveedores de cuidado crítico, las niñas aumentaron cerca de 3 libras cada una. Ambas niñas estaban saludables y prosperando. A Daleyza se le dio de alta luego de poder tomar leche con un biberón. Dalary le seguiría pronto después.

Nereida estaba muy agradecida.

Animada por su mamá, Martina Belloso, Nereida quizó dar a conocer su historia, “Quiero que todos sepan sobre este hospital. Siempre estaré agradecida con Dios, con este hospital, con los doctores y las enfermeras porque mis niñas se irán a casa saludables.”

-- Después de trabajar como periodista y conductora de programas en la principal emisora de radio pública bilingüe en el Valle Central, Alma Martinez se integra a Community Medical Centers como la nueva especialista en alcance comunitario al departmento de relaciones gubernamentales y asuntos públicos.

Alma Martinez
Especialista de Alcance Comunitario
Community Medical Centers




A Rainbow at the end of the Storm…

At the end of every storm, there’s always a rainbow. And for Nereida Ochoa, her colorful rainbow is the gift of embracing her two healthy daughters Daleyza and Dalary.

Nereida was exactly half-way through her pregnancy and busy making preparations for the babies’ arrival. In her mind, everything was fine. She felt perfect. But at her monthly scheduled doctor’s appointment she soon discovered that she was terribly mistaken.

After completing her check-up, the doctor told her that one of the babies was in serious danger of premature birth. She had to remain pregnant for at least 4 more weeks, otherwise both babies would surely not survive. Her physician immediately transferred her to Community Regional Medical Center’s birthing center.

“I was scared to go. I was afraid of losing my girls. I had always heard scary things about hospitals,” said Nereida.

Four weeks later, under a specialist’s care, Nereida’s girls were delivered via cesarean section. Each baby weighed about one and a half pounds. Immediately after their birth, her daughters were transferred to Community Regional’s level 3 Neonatal Intensive Care Unit, a highly specialized hospital wing focused on caring for the tiniest and sickest of newborns.

Nereida was given a clean bill of health and discharged from the hospital.

This proved to be a trying time. The young mother had two very fragile newborns in the NICU and 4-year-old son Dylan who also demanded her attention at home. Each morning she took her son to the babysitter and made her way to the hospital to visit her girls. After a long day at the newborns’ side, she would come home to Dylan and her husband.

“The hardest part of all was leaving my girls at the hospital. I was scared. I didn’t know how they would be treated. But day by day, seeing them grow and get healthier under the care of doctors and nurses, I started to feel confident about going home,” said Nereida.

After four months of concentrated and round-the-clock care by newborn critical care providers, the girls gained nearly 3 pounds each. Both girls were healthy and thriving. Daleyza was discharged after being able to bottle feed on her own. Dalary would soon follow.

Nereida was grateful.

Urged by her mother, Martina Belloso, Nereida sought to have her story told, “I want people to know about this hospital. I will forever be thankful to God, to this hospital, to the doctors, and nurses because my daughters will be going home healthy.”

-- After 12 years as a journalist and talk show host at the Valley’s leading bilingual public radio station, Alma Martinez joins Community Medical Centers as the new community outreach specialist in the Government Relations/Public Affairs Department.

Alma Martinez
Community Outreach Specialist
Community Medical Centers